Cuando una empresa decide contratar personal, debe elegir el tipo de contrato que mejor se adapte a sus necesidades y a las de sus empleados. En este sentido, existen diferentes tipos de contratos laborales que pueden utilizarse en función de las circunstancias de cada caso. A continuación se detallan las características y modalidades de algunos de los contratos más habituales:

CONTRATO INDEFINIDO

El contrato indefinido es una relación laboral que no tiene una duración preestablecida, lo que permite estabilidad para ambas partes. En este tipo de contrato se espera del trabajador un compromiso continuo con la empresa, mientras que el empleador debe garantizar buenas condiciones laborales de acuerdo al marco legal en cuanto a remuneración, horas trabajadas, espacios de trabajo, entre otros.

A su vez, existe otro tipo de contrato indefinido:

Contrato indefinido adscrito a obra: se aplica en casos donde los servicios o tareas están relacionados con la construcción. El contrato establece que al finalizar la obra, el empresario está obligado a ofrecer una propuesta por escrito a la persona trabajadora para su recolocación en otro puesto. Esta propuesta debe realizarse dentro de un plazo de 5 días.

 

CONTRATO TEMPORAL

El contrato temporal se utiliza cuando existe la necesidad de incorporar personal extra a la plantilla durante un periodo de tiempo predefinido por necesidades puntuales. Estas necesidades o circunstancias deben ser claras para poder presentarse como justificación de un contrato temporal. Las autoridades de protección de los trabajadores reconocen que lo mejor para los empleados suele ser el contrato indefinido, por lo que no dudarán en llevar la relación a esta tipología siempre que no encuentren justificaciones para que el contrato sea temporal. A su vez, existen diferentes tipos de contratos temporales, entre los que destacan los siguientes:

Contrato temporal de sustitución o relevo: este contrato se utiliza cuando un trabajador cesa temporalmente en su actividad en la empresa por vacaciones, permiso de paternidad o maternidad, baja sanitaria u otras causas.

Contrato temporal por circunstancias de la producción: esta modalidad imprescindible para aquellos momentos de exceso de demanda, saturación de la plantilla actual o ventas de temporada.
Contrato temporal de interinidad.

CONTRATO DE FORMACIÓN EN ALTERNANCIA

El contrato de formación en alternancia es el contrato laboral que más ventajas aporta a la empresa en 2023 y la mejor alternativa al contrato temporal. Podrás contratar desde 3 meses hasta 2 años y aplicar una bonificación del 100% en la Seguridad Social durante toda la duración del contrato. Es una modalidad destinada a que jóvenes desempleados adquieran la formación profesional específica de un oficio, de forma teórica y práctica, en su puesto de trabajo.

El contrato de formación en alternancia es una modalidad contractual que permite al trabajador adquirir la formación profesional específica de un oficio, mediante un sistema teórico-práctico. Con este tipo de contrato, la empresa se beneficia de una reducción del 100% de las cotizaciones a la Seguridad Social (75% si se trata de una empresa de más de 250 trabajadores).
El contrato de formación en alternancia puede formalizarse por un periodo mínimo de 3 meses y máximo de 2 años. Debe formalizarse en un único contrato, sin prórrogas (salvo que no se haya agotado la duración máxima y sea necesario prorrogarlo para completar el Certificado de Profesionalidad).

El contrato de formación en alternancia puede realizarse tanto a tiempo completo como a tiempo parcial, siguiendo la Reforma Laboral. Siempre que se respete el porcentaje máximo de trabajo permitido, que será del 65% durante el primer año y del 85% para el segundo año de contrato.

Según el artículo 11 del Estatuto de los Trabajadores, el trabajador contratado con un contrato de formación en alternancia no puede trabajar de noche. Tras la Reforma Laboral, se incluye un matiz en esta regulación y excepcionalmente se podrán realizar actividades laborales en horario nocturno cuando las actividades formativas para la adquisición de los aprendizajes previstos en el plan de formación no puedan realizarse en otros periodos, por la naturaleza de la actividad. A efectos de lo dispuesto en el Estatuto de los Trabajadores, se considera trabajo nocturno el realizado entre las diez de la noche y las seis de la mañana. El empresario que recurra habitualmente al trabajo nocturno deberá comunicarlo a la Autoridad Laboral.

Si quieres saber más sobre los requisitos de este contrato consúltalos aquí.

CONTRATOS EN PRÁCTICAS

De todos los tipos de contratos de trabajo, éste es el que sólo se dirige a perfiles especializados, ya que se debe a la transición de un titulado superior a un profesional que merece realizar prácticas en su área de formación.

Por ejemplo, si necesitas temporalmente un ingeniero y quieres talento joven, además de la posibilidad de ahorrar en costes de remuneración, buscar un becario puede ser tu mejor opción. Por ley, estos contratos duran entre 6 meses y 2 años, con un salario del 60% durante el primer año y del 75% durante el segundo. Puedes acordar dos prórrogas de 6 meses, así como pasar a otro tipo de contrato si quieres mantener a ese profesional en tu plantilla.

Por último, es importante mencionar que la elección del tipo de contrato laboral dependerá de las necesidades específicas de cada empresa y de las características de los trabajadores que busques contratar. Es fundamental que tanto empresarios como trabajadores conozcan los diferentes tipos de contratos de trabajo y sus características, con el fin de tomar decisiones informadas y garantizar unas relaciones laborales justas y equitativas.

 

En resumen, los contratos indefinidos ofrecen estabilidad y continuidad en la relación laboral, mientras que los contratos temporales son útiles para situaciones concretas o necesidades específicas. El contrato de formación en alternancia es una excelente opción para proporcionar formación práctica a jóvenes desempleados y obtener beneficios para la empresa. En cualquier caso, es importante conocer las características y requisitos de cada tipo de contrato para elegir la opción más adecuada a cada caso concreto.